Assilah, la perla del Atlántico

“El hombre es amo de lo que calla, y esclavo de lo que dice”

(Proverbio árabe)

 

Assilah es una pequeña población de pescadores que se encuentra en la costa atlántica de Marruecos, a unos cincuenta kilómetros al suroeste de Tánger, y rodeada por kilómetros de paradisíacas playas de arena blanca, con dunas, vegetación y escasa presencia humana. Es una población luminosa y pintoresca, ideal para relajarse, agradable, acogedora y algo bohemia, donde muchos artistas que cambiaron sus ciudades de origen por las estrechas calles de la medina han dejado su huella en sus paredes. Estas pinturas se renuevan cada año en verano durante el Festival Cultural de Assilah.
Su pequeña y cuidada Medina, en blanco y azul, está considerada como la más limpia y cuidada de Marruecos. Está rodeada por unas murallas defensivas bien conservadas, construidas por Alfonso V de Portugal en el S.XV, sobre las que rompe con furia el océano. Los portugueses transformaron la ciudad en un centro comercial dedicado al comercio en la ruta del oro sahariano. A finales del siglo XVI, la ciudad fue recuperada por la dinastía Saadí e integrada a sus territorios, para ser conquistada brevemente por los españoles en el último tercio del siglo XVII. Finalmente, fue recuperada por Muley Ismail en 1691. La Medina que hoy conocemos es de ésta época, ya que fue totalmente reconstruida tras la expulsión de los españoles.
Es habitual sentarse a esperar la puesta de sol en el Mirador de Karakia donde, a sus pies y junto al mar, podremos ver el morabito de Sidi Ahmed Al Mansour, un minúsculo cementerio con una veintena de tumbas cubiertas de cerámicas esmaltadas. En las escaleras de acceso a este mirador, artistas "gnawa" y otros músicos callejeros tocan instrumentos típicos del folklore de la zona, mientras unos niños, ajenos a todo ello se zambullen una y otra vez en el mar desde las rocas, fuera del recinto amurallado.
Assilah vive del turismo y de la pesca, que aunque es un oficio que está en retroceso, se puede ver al atardecer como van llegando las barcas a puerto y cómo se descargan las capturas que luego se venden en la calle. (Ver vídeo).

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